jueves, 25 de octubre de 2007

La noche

Alguien mueve tus hilos: la triste marioneta no elige, no decide, no siente, no vive, por si mismo.

Las sonrisas se ahogan en falsas ilusiones: de vez en cuando, decides no volver a engañarte, breve calma tras la tempestad, hasta que la nueva mañana te susurre que tras tanto buscar algo nuevo, al final siempre sucede lo mismo.

Camarero, ponme otra copa.
¿Como ke vas a cerrar ya el puto bar?
Ponme otra puta copa de una vez....

lunes, 22 de octubre de 2007

La vida es bella pero....

Encontrado en un muro, todos los días paso delante suya, hasta que me parece que la frase me pertenece. Punzada en un paisaje urbano, grúas en todas las direcciones del espacio, cruel paisaje urbano que nos rige. En color brillante puede leerse:

La vida es bella,
pero este mundo es una mierda!

miércoles, 17 de octubre de 2007

Otro más

Treinta y pocos años, transportista, padre de dos niñas y sobreviviendo desde los 15 años, allá cuando su padre los abandonó para irse con aquella chavala. Vio pasar ilusiones, sus amigos continuaron estudiando, mientras tuvo que ayudar con un trabajo precario en casa.

Un caso típico, un caso más: harto de llegar a fin de mes, no vendría mal un sobresueldo, implicase lo que implicase. Podría irse a cenar fuera un día con su mujer y sus hijas, podría irse una semana a la playa de vacaciones, podría ir un domingo al parque de atracciones, al fin y al cabo, no eran lujos, eran cosas que la gente de clase media puede hacer de vez en cuando.

No abrió el paquete pero sabía lo que tenía. Sabía lo que podría pasarle si le pillaban con aquello, pero la mala suerte no iba a acompañarle toda la vida. Lo entregaría, le darían la pasta y punto. Solo una vez, pero lo suficiente para darse esos caprichos: mucho dinero para decir que no. Y quien no se arriesga, no gana.

La fatalidad se ceba con los mismos una y otra vez: control policial rutinario.
El final estaba escrito antes de comenzar el juego: cuatro años en prisión.

jueves, 11 de octubre de 2007

Complicaciones

Vivimos, como quien dice, cuatro días.
Y nos tiramos, como quien dice, tres de ellos trabajando y durmiendo.

¿Por qué somos así, para complicarnos la vida tanto, para un puto día que nos queda?

viernes, 5 de octubre de 2007

¿El sentido de la vida?

El sentido de la vida es, de sencillo, inmenso. Es llevarte el zumo a la cama y despertarte con un beso. No tiene más sentido, ni realidad de realidades, la vida. No más futuro ni interés que el placer de tu sonrisa, somnolienta y agradecida, que frunce el labio disimulada e inconscientemente, que me murmulla dormidita cosas al oído mientras tus brazos se cuelgan a mi cuello. Te incorporo, te digo que no te asustes, que no mires para abajo, y abrazada a mí te doy de beber, tras un protocolario brindis que inaugura otro día pasional, de frondosa y merecida previsibilidad. Repleto de las grandes cosas.

"Tengo el firmamento en el cuerpo", dices divertida frente a mí en la inmensa bañera. Yo sé que es cierto. Alternas los dedos índices para señalarte, no hay ánimo de lucro, solo la evidente constatación. casi científica, de tus estrellas tetas, tu coño sol, de la media luna que dibuja tu cadera. Hundidos ambos en dunas de espuma y jabón, pirámides de piel que sobresalen del agua, consigo sonrojarte con un piropo que no te vende lo que ya posees.


Extraído de "El engranaje de las mariposas",
de Enrique Suárez Caycedo, alias Kike Babas.