lunes, 26 de noviembre de 2007

Las cosas van a cambiar...

Esta noche, cuando estaba jugando con mi amigo con mis coches de juguete, así a las carreras, mi papá ha entrado de nuevo en mi habitación, gritando mucho, y me ha golpeado. Otra noche más. Me ha vuelto a decir Loco de mierda mientras me pegaba. También decía que mi amigo no existe, que Deje de hablar solo que les voy a volver locos a todos, que no más me lo inventé yo y que Debería estar encerrado de por vida en un puto manicomio. Todo eso me dijo. De por vida quiere decir por muuuucho tiempo. Eso son muchos días, que sé yo. Luego he llorado todo lo que mis ojos podían.

¿Sabes? Mi amigo muchas veces sólo me mira, no habla, pero me comprende. Dice cosas con los ojos, y también con sus pequeñas manos. Mi papá dice que no existe con gritos, porque nunca lo ha visto, y cuando bebe, también me dice que no existe con golpes. Mi papá antes no era así. Pero mi amigo me dice que Las cosas van a cambiar muy pero que muy pronto. Cuando mi papá llega cabreado por la noche con sus gritos, mi amigo permanece oculto en las sombras, y es entonces cuando le cambia la cara. ¿Sabes como te digo? Mira a mi papá así como enfadado, con los ojos muy muy rojos, como de color sangre.

¿Sabes? Esta noche he llorado mucho. Me sentía como si estuviese solo en el mundo, sin amigos con los que ir a jugar cuando no llueve. Después cuando yo ya no lloraba, mi amigo ha vuelto y me ha dado un regalo. Me dijo, que con Mi Regalo, Yo ya no lloraría más. Dice que podremos jugar cuando me apetezca, y que mi papá no me dirá más esas palabras feas, ni me golpeará más tampoco. Pero que debo usar Mi Regalo para que las Cosas cambien. Y antes de irme a dormir, he guardado El Regalo, El Cuchillo, Mi Regalo, Mi Cuchillo, debajo de la almohada, no más para que las cosas cambien.

martes, 20 de noviembre de 2007

Elogio de la esperanza

...Quedan solamente cinco minutos. Toda la mañana esperando el momento. Ansioso. Sudoroso. Mis manos temblando, mirando el maldito reloj en la pared del fondo. Espero este momento desde que despierto, cuando aún está amaneciendo, y mirando por la ventana, intento evadirme del mundo para acelerar el tiempo, a la misma velocidad a la que el pasado desaparece...

...Vuelvo a mirar el reloj. Dos minutos. Se acerca. Me seco las manos en los pantalones. Me coloco el cuello de la camisa a pesar de los temblores que sacuden mis manos...

...Suena una campana, rompiendo el silencio. Es la hora de la comida. Comienza a llegar el resto de residentes. La veo entrar por la puerta. Me sigue pareciendo bellisima, su elegante andar la distingue del resto, tal como el primer día que entró en este asilo. Por aquel tiempo, difuminado por la niebla del olvido, yo ya estaba empezando a olvidar el día que mi familia me enterró en este maldito lugar en vida...

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Un año más

Un año más.

Viejos sueños olvidados, nuevas ilusiones royendo entrañas. Pasa el tiempo, miro atrás y veo ahora menos sombras. Más punkarra, más firme, más abertzale contra tanto miserable. Me seguis asqueando los mismos, te sigo echando de menos de vez en cuando. Más oidos sordos a tus mentiras, más yonkarra, más pasao, más convencido del camino que se recorre en cada pisada. Sonidos de trompetas, saxos y trombones de banda sonora. El viento y la noche, viejos compañeros.

Un año más.
Zorionak (hoy, pa' mí).

viernes, 9 de noviembre de 2007

El origen del mundo

Hacía pocos años que había terminado la guerra de España y la cruz y la espada reinaban sobre las ruinas de la República. Uno de los vencidos, un obrero anarquista, recién salido de la cárcel, buscaba trabajo. En vano revolvía cielo y tierra. No había trabajo para un rojo. Todos le ponían mala cara, se encogían de hombros o le daban la espalda. Con nadie se entendía, nadie lo escuchaba. El vino era el único amigo que le quedaba. Por las noches, ante los platos vacíos, soportaba sin decir nada los reproches de su esposa beata, mujer de misa diaria, mientras el hijo, un niño pequeño, le recitaba el catecismo.

Mucho tiempo después, Josep Verdura, el hijo de aquel obrero maldito, me lo contó. Me lo contó en Barcelona, cuando yo llegué al exilio. Me lo contó: él era un niño desesperado que quería salvar a su padre de la condenación eterna y el muy ateo, muy tozudo, no entendía razones.


-Pero papá -le dijo Josep, llorando-. Si Dios no existe, ¿quién hizo el mundo?
-Tonto -dijo el obrero, cabizbajo, casi en secreto-. Tonto. Al mundo lo hicimos nosotros, los albañiles.


Extraído del Libro de los Abrazos, de Eduardo Galeano.

lunes, 5 de noviembre de 2007

La noche de las hogueras

La noche de las hogueras: cada 5 de noviembre arden equivocadas las hogueras.

Corría el año 1605; los católicos ingleses agotaron su paciencia porque el rey Jacobo I, y VI de Escocia, no reconocía los mismos derechos a los católicos que al resto de ingleses. Guy Fawkes, formó parte de una conspiración con el objetivo de hacer volar el Parlamento mediante explosivos situados en la base del edificio, cuando los parlamentarios estuviesen reunidos. Arrestado el 5 de noviembre de 1605, declaró que quería volar el Parlamento para acabar con las persecuciones religiosas. Se negó a denunciar a sus cómplices y fue ejecutado.




A partir de entonces, todos las noches del 5 noviembre se celebra en los países anglosajones la noche de las hogueras, en la que hay espectáculos pirotécnicos y se construye una hoguera, donde se quema la efigie de Guy Fawkes.

La tradición se equivoca de objetivo en la hoguera...

jueves, 1 de noviembre de 2007

Me puedes...

"Me puedes abrazar, me puedes besar" me susurraste al oído en mi enésimo sueño que me hace despertar con la boca amarga. Y cada nueva mañana llega la misma oscuridad de siempre: ya no se ven señales tuyas en mi cuerpo, ni la cama conserva tu olor. Bañado en sudor, tiritando, abro los ojos, intento recordar que pasó ayer: flashback, luces, ruido, tú a mi lado y yo no sé donde estoy, una estatua que te mira, comienza a amanecer y has desaparecido, echo a andar cabizbajo, vuelta a casa, vuelta al planeta de las pesadillas.