lunes, 27 de agosto de 2007

Ideas inconexas IX

Nunca me ha gustado el juego. Ni las apuestas. Pero ahora da igual el porqué me encuentro jugando esta puta partida. Partida en la que empecé como terminaré: perdiendo. Otra mano inútil, ninguna jugada que lleve a la gloria.

Ni falta que hace, la esperanza no será una buena mano, mejor llevar cuatro ases y dejarse de una vez por todas de esperanzas y cuentos chinos. Dame otras cinco, esta jugada lo tiraré a las llamas... Tampoco voy esta vez... ¿¿Para qué seguir jugando?? No quiero seguir siendo el triste protagonista de esta historia. ¿¿Lo mejor será rendirse y pagar el precio de la derrota??

Bakardadea, iluntasuna, tristezia, ondoeza, histura, ....
in-komunikazio osoa...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Dicen que la esperanza es lo último que se pierde, pero a veces, son las esperanzas frustradas las que más nos hunden en la miseria.