Nunca me ha gustado el juego. Ni las apuestas. Pero ahora da igual el porqué me encuentro jugando esta puta partida. Partida en la que empecé como terminaré: perdiendo. Otra mano inútil, ninguna jugada que lleve a la gloria.
Ni falta que hace, la esperanza no será una buena mano, mejor llevar cuatro ases y dejarse de una vez por todas de esperanzas y cuentos chinos. Dame otras cinco, esta jugada lo tiraré a las llamas... Tampoco voy esta vez... ¿¿Para qué seguir jugando?? No quiero seguir siendo el triste protagonista de esta historia. ¿¿Lo mejor será rendirse y pagar el precio de la derrota??
Bakardadea, iluntasuna, tristezia, ondoeza, histura, ....
in-komunikazio osoa...
1 comentario:
Dicen que la esperanza es lo último que se pierde, pero a veces, son las esperanzas frustradas las que más nos hunden en la miseria.
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