lunes, 3 de septiembre de 2007

Ideas inconexas XIV

Deshacer el tiempo. Derretir todos los relojes que nos acompañaron. Uno a uno cada recuerdo. Cada puto recuerdo. Recuerdos de ojos apagados, de miradas perdidas, de silencios, de caídas a abismos. Antes de que conviertan el futuro en un lugar yermo, muerto, mustio, gris...



Sé que el tiempo no se quedará atrás en el camino. En el presente no gotearán las mismas gotas de lluvia que cayeron antes. Ya no contaminarás los senderos que debo cruzar, ni tus abismos detendrán mis pasos. Y en estos desiertos volverán a surgir, de nuevo y con fuerza, las ilusiones que te empeñaste en exterminar. Desaparecerás como una oscura silueta oculta por la niebla. No te molestes en llamar...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Menos mal que al final hay una pequeña esperanza :)

Erika dijo...

El tiempo... que decir de el tiempo... que deberiamos olvidar un poquito los relojes, las prisas el llego tarde y el no llego! y sobre los recuerdos... tengo la bonita costumbre de quedarme con los buenos cuando los ai...y si no los hay mejor que se quemen en el olvido ...
y si te vuelven a llamar... lo coges y dices... estoy apagado o fuera de cobertura, lo siento, no vuelvas a llamar XD
un besooo