Esta vez no. No me dejaré atrapar. No deben engañarme ni su jovial sonrisa, ni el brillo de su mirada, ni su embaucadora belleza. Esta vez no. Es mi maldita y propia versión del cuento navideño de dickens: el fantasma del pasado ahora tiene el aspecto de esa mujer... y una y otra vez me persigue, destruyendo el presente, sin perder la eterna sonrisa, ahogando el futuro antes de nacer, sin perder la eterna expresión de inocencia en su rostro ¿dónde podré esconderme para que no me vea cuando regrese?
viernes, 17 de agosto de 2007
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1 comentario:
y porque no la engañas tu y ya de paso lo pasas bien?
es mejor enfrentarse a las cosas que esconderse de ellas...
te lo dice una experimentada huidiza jajaja
un beso
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