sábado, 18 de agosto de 2007

Ideas inconexas V

Y el tiempo se detuvo. Ante mis ojos todo el mundo dejó de moverse. Toda esa ruidosa multitud dejó de hablar. Y poco a poco fueron desapareciendo. Se esfumaron de golpe. Sin dejar ni rastro. Las luces de la ciudad dejaron de parpadear, hasta que poco a poco fueron perdiendo intensidad. Ni tráfico, ni estrés, ni gritos. La más absoluta calma. El silencio fue roto por tu voz. Solos los dos en medio de un mundo detenido ante mis sentidos. Yo observaba tus labios moverse. Respondí. Una bonita sonrisa se dibujó en tus labios. Nunca antes había sentido esto al conocer a nadie...

1 comentario:

Erika dijo...

Una de las mejores sensaciones es conocer a alguien y ver que no te has equivocado en tu eleccion...