Otra vez desperté tiritando, con sudores fríos, con latidos en las sienes. Se repiten los sueños. Demasiado. Ansiando otra vida, quizás.
Fui el único que escuchó los gritos de mis pesadillas.
Completamente aislado en esta celda, perdida la cuenta de los días, tan solo me queda escribir para no volverme loco y esperar el día que mis verdugos me quiten estas cadenas.
Ponga olas de mar que acaricien la arena, suave brisa que calme el dolor De esta noche, esta puta noche. Huela el sudor de tu cuerpo en las noche de magia, al aroma del sol tatuado en tu vientre, y me olvide de ¡esta puta noche!
2 comentarios:
¿Seguro que no lo he leído antes esto, en tu blog? La foto sí que la vi en otro post.
Besos felinos.
a mi me suena bastante este post
Publicar un comentario